El Vital

El Vital

Oh vital mío, mi primera elección recae sobre ti. Sin tu dinámico y estupendo impulso interno, nada puede ser encarnado, nada puede ser revelado aquí en la tierra.

Oh vital mío, cuando caes dormido profundamente, la imperecedera frustración de mi mente se apodera de mi existencia externa. La entrega impotente de mi cuerpo al Príncipe de las Tinieblas envenena mi existencia interna.

La imaginación más poderosa del hombre no logra sondear tu profundidad. La sabiduría más arrojada y brillante del hombre no consigue determinar tu extensión.

Tuyo es el coraje indomable que mana de la fuente de la emoción sin límites. No aniquiles tu emoción, ¡nunca! Si la emoción es aniquilada en el interior, la plenitud es hambreada en el exterior. Si la emoción es alimentada divinamente en el interior, Dios el Eterno Deleite es revelado en el exterior.

Oh vital mío, tú no conoces mañana alguno. Quieres nacer, quieres crecer y colmarte en la inmediatez de Hoy. Con las Bendiciones infinitas del Supremo, marchas adelante por la senda del florecer de la Infinitud, el resplandor de la Eternidad y el lustre de la Inmortalidad.

Tu vida es verde, el verde siempre-aspirante y siempre-creciente. Tu aliento es azul, el azul siempre-envolvente y siempre-transformador.

Oh vital mío, en ti está la Esperanza radiante de la humanidad. Contigo está el reverberante Clarín de la Divinidad.

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El vital encarna o bien el dinamismo divino o la agresión hostil. Cuando el aspirante hace emerger la luz del alma, la agresión hostil se vuelve dinamismo divino, y el dinamismo divino es transformado en la todo-colmadora Realidad suprema.

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Pregunta: ¿Qué es una demanda vital?

Sri Chinmoy: Habitualmente, una demanda vital es un deseo que proviene de un plano de conciencia muy bajo. Este plano es oscuro, impuro, aterrador y amenazante; nos tienta a llevar una vida corrupta y muy poco divina. Quienes llevan esta clase de vida deberían sentir que su hora no ha sonado aún. Además, una demanda vital es siempre destructiva; no contiene luz alguna y, al mismo tiempo, no se interesa por la luz.

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Pregunta: ¿Hay alguna diferencia entre la emoción y el vital?

Sri Chinmoy: La emoción y el vital son dos cosas distintas. Puedes decir que el vital es la casa, y en dicha casa, la emoción es la inquilina. La emoción más predominante es la emoción vital; pero la emoción puede estar también en el cuerpo, en la mente y en el corazón. La emoción en el cuerpo habitualmente degrada nuestra conciencia. La emoción en el corazón impuro nos ciega y nos ata, mientras que la emoción en el corazón puro nos ilumina y nos libera. En la mente hay algo de emoción, pero por naturaleza la mente es seca y no posee la exuberante o descontrolada emoción infantil o pueril del vital. Cuando decimos: “Es un tipo emocional”, nos estamos refiriendo a su emoción vital indisciplinada y no iluminada. Esta emoción se origina generalmente en los dos centros que se hallan por debajo del centro del ombligo.

Si no hay esfuerzo alguno para transformar la vida emocional vital en la vida espiritual más pura, entonces todas tus actividades espirituales serán una especie de auto-engaño y en el auto-engaño no hay realización de Dios. Muchos llamados aspirantes sienten que pueden engañar a su Maestro espiritual, pero Dios le ha dado a los Maestros espirituales genuinos un tercer ojo que está completamente abierto. Ellos están siempre conscientes de las imperfecciones y defectos de los aspirantes.

Si puedes transformar tus emociones vitales en alegría divina, esta emoción divina no es mala. Cuando usas tus emociones para el goce o la auto-indulgencia, entonces estás arruinando tu vida interna. Pero si usas la emoción para la determinación interna, para la auto-liberación, entonces la emoción es el poder más fuerte en ti. Por favor, úsala de esta manera, como tu asistente interna.

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Pregunta: ¿Cómo podemos saber si nuestro amor es vital o puro?

Sri Chinmoy: Puedes fácilmente saber si tu amor es vital o es puro. Cuando tu amor es vital, existe una demanda consciente, o al menos una expectativa inconsciente del amor que ofreces a los demás. Cuando tu amor es puro o espiritual, no hay demanda, no hay expectativa. Sólo hay un dulcísimo sentimiento de unicidad espontánea con el ser o los seres humanos a quienes concierne.

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Pregunta: ¿Es posible que uno mismo evite ofrecer amor vital impuro y lo sustituya por el amor puro del corazón? ¿Cómo podemos dar conscientemente amor puro?

Sri Chinmoy: No sólo es posible, sino absolutamente necesario, que uno evite ofrecer amor vital impuro. De lo contrario, uno tendrá que pelear constantemente con las fuerzas gigantescas de la ignorancia. Uno ha de usar el amor, no para ceñir o poseer al mundo, sino para liberar y ensanchar su propia conciencia y la conciencia del mundo. Pero uno no debe tratar de sustituir el amor puro del corazón por el amor impuro del vital. Lo que uno debe hacer es llevar el amor purificador y transformador del corazón hasta dentro del vital impuro. El vital, en sí mismo, no es malo en absoluto; cuando el vital es controlado, purificado y transformado, se vuelve un instrumento sumamente significativo de Dios.

Quieres saber cómo puedes de una manera consciente dar amor puro a los demás; bien, puedes dar conscientemente amor puro a los demás si sientes que estás dando una porción de tu hálito de vida cuando hablas con los demás o piensas en los demás. Y estás ofreciendo este hálito de vida precisamente porque sientes que tú y el resto del mundo sois total e inseparablemente uno. Allí donde hay unicidad, todo es amor puro.

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Pregunta: ¿Cómo puedo expresar amor y manifestar amor en el mundo físico?

Sri Chinmoy: Si quieres expresar y manifestar amor divino en el mundo físico, tienes que usar tu fuerza de voluntad espiritual. Esta fuerza de voluntad no es agresiva, es todo entrega. En virtud de tu unicidad consciente con la Voluntad del Supremo, serás capaz de hacer emerger tu fuerza de voluntad espiritual. Cuando sea autorizado por el Supremo, automática y espontáneamente tendrás un modo de utilizar tu fuerza de voluntad divina para expresar amor por la humanidad. Cuando realmente poseas esta fuerza de voluntad divina, entonces tu amor puro irradiará incluso en tus movimientos inconscientes. Quienes estén a tu alrededor sentirán indudablemente el amor divino y obtendrán el máximo beneficio de tu divina presencia.

También, puedes expresar y manifestar amor en el mundo físico a través de tu meditación pura. Cuando estás en tu meditación más profunda, procura sentir tu amor purísimo. Entonces piensa en la persona que amas. Concentrándote en ella puedes inyectarle tu amor puro y divino. Al mirar a la persona con los ojos de tu alma, puedes manifestar el amor en el mundo físico.

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LA TRASCENDENCIA DEL SEXO

No trates de suprimir el sexo. Con tu sabiduría interna, tu experiencia interna y tu luz interna, el sexo puede y tiene que ser trascendido. Pero el sexo no puede ser conquistado si peleamos en su contra, lo forzamos o lo suprimimos. La manera más fácil de trascender algo es no prestarle atención, sentir que es innecesario. Si piensas que es necesario, entonces viene a tentarte, y tú sentirás que estás atrapado.

Si quieres conquistar tus deseos, sólo hay que hacer una cosa; tienes que prestar mayor atención a la luz, de un modo positivo. ¡Pero no por las buenas o por las malas! Si tratas de subyugar tus impulsos vitales de cualquier modo represivo, entonces nunca podrás conquistar esta necesidad física. Debes abrirte hacia la luz y alcanzar o sentir la luz dentro de ti. Si piensas constantemente en tus deseos, en tu vital, en tu vida sexual, nunca podrás conquistarlos. Es imposible. Incluso si quieres pensar en ellos con vistas a conquistarlos, estás cometiendo un error. Pero piensa en las otras cosas –la luz, la alegría– que necesitas y que realmente quieres. A través de la concentración y la meditación puedes tener alegría interna y luz interna. Intentarás traerlas a tu físico denso y tu ser físico también sentirá alegría divina y luz divina. En ese momento, la vida del placer destructivo te abandonará y la vida de alegría colmadora te abrazará.

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Pregunta: ¿Cuál es el propósito de la unión entre el hombre y la mujer?

Sri Chinmoy: Cuando ocurre la unión entre un hombre y una mujer, cada uno da un sentido significativo o insignificante a la acción. Pero en la más elevada, en la más profunda vida espiritual, cuando la realización de la unicidad con toda la humanidad está saliendo a la luz, esta unión humana ordinaria no sirve a ningún propósito. Uno puede tener relaciones físicas con alguien cientos de veces, pero la unión real, la unión interna, no ocurre. Únicamente cuando podemos establecer la unión de nuestra alma con una persona, estaremos colmados. Cuando podemos liberarnos de los enredos de la ignorancia y, cuando podemos entender la Tierra entera como algo nuestro, cuando sentimos que todo el género humano es nuestro, muy nuestro, sólo entonces podemos tener una unión propiamente dicha. La unión física no es unión alguna en comparación con la unión todo-abarcadora que podemos obtener de la unicidad espiritual.

Os estoy contando todo esto desde el punto de vista estrictamente espiritual; debemos alcanzar un cierto nivel antes de poder rechazar la relación humana ordinaria. Muchas veces los discípulos en la India vienen a su Maestro y dicen que no hay ninguna alegría en la unión humana; luego, estos mismos estudiantes entran en la vida espiritual más profunda y obtienen la alegría más elevada y el deleite más puro a partir de la unión interna con su Amado Supremo.

El deleite y el placer son dos cosas diferentes. Si uno se preocupa por la vida espiritual interna, conseguirá deleite. Si uno se preocupa por la vida humana ordinaria, conseguirá placer. El placer va seguido inevitablemente por la frustración, porque en el placer no hay plenitud permanente. Pero el deleite en sí mismo es totalmente colmador. Conseguimos este deleite únicamente en la unión espiritual con el Divino, con nuestro ser interno. Debemos saber lo que queremos. Si queremos el placer, la unión entre el hombre y la mujer es suficiente durante un tiempo. Pero si queremos el deleite, que es el néctar de la Inmortalidad, la Dicha inmortal, entonces hemos de lanzarnos al sendero de la espiritualidad y establecer la excelsa unión entre el hombre y Dios.

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Pregunta: He leído en algún sitio que cuando uno usa energía sexual, está consumiendo algo de energía espiritual al mismo tiempo. ¿Es eso cierto? Si lo es, ¿qué se puede hacer si uno quiere llevar una vida espiritual?

Sri Chinmoy: Lo que has leído es absolutamente cierto. La vida humana animal y la vida divina de Dios no van juntas ni pueden hacerlo. Para alcanzar la Verdad más alta, el buscador necesita la purificación y transformación total de su ser vital inferior. Si uno quiere tener alegría real, alegría duradera, entonces tiene que trascender la necesidad del sexo. Si el buscador quiere ser inundado con la Paz, la Luz y la Dicha sin límites, entonces finalmente tiene que trascender esta necesidad física. De no ser así, la Paz, Luz y Dicha trascendentales permanecerán a una gran distancia para él.

Pero no puedes realizar a Dios de la noche a la mañana. ¡Es imposible! No se consigue un máster en un día, ni siquiera en un año; puede que hagan falta veinte años de estudio para alcanzarlo. Y la realización de Dios es un tema mucho más difícil puesto que requiere numerosas encarnaciones de aspiración y de disciplina espiritual para que alguien realice a Dios. En cada vida, la posibilidad de tu realización de Dios depende tanto de tu aspiración actual como de tu vida espiritual previa.

Si le dices a un principiante que deberá abandonar de repente su vida vital inferior, su vida sexual, dirá: “¡Imposible! ¿Cómo podré hacerlo?” Si debe hacerlo de repente, jamás entrará en la vida espiritual. Pero, lenta y firmemente puede ir progresando hacia su Meta. Si intenta correr demasiado rápido y no tiene la capacidad suficiente, sencillamente se caerá al suelo. Perderá cualquier limitada aspiración que posea.

La transformación de la propia vida sexual es como abandonar un mal hábito, pero para muchas personas es más difícil y lleva más tiempo. Supongamos que alguien bebe mucho; si bebe seis o siete veces al día, dejemos que primero se de cuenta de que eso es perjudicial para su realización de Dios. Entonces dejemos que intente beber menos. Si bebe seis veces al día, dejemos que cambie a cinco. Pasado un tiempo, dejemos que beba cuatro veces por día. Luego, tras un tiempo más largo, dejemos que beba tres veces al día; gradualmente, dejemos que disminuya su deseo de alcohol.

En nuestra vida humana ordinaria tenemos muchas debilidades; si intentamos conquistarlas todas de golpe, el cuerpo se resistirá y se quebrará. El cuerpo se sublevará y quedaremos hechos pedazos. Debemos tener una voluntad interna real, la voluntad del alma, para conquistar nuestros deseos lenta y firmemente. Hemos de disminuir gradualmente nuestras necesidades de sexo en virtud de nuestra aspiración. Habrá una lucha crítica entre la aspiración y el tosco deseo físico, y poco a poco nuestra naturaleza será purificada.

En virtud de nuestro impulso interno, hemos de correr hacia la Luz; veremos entonces que hay una gran diferencia entre el placer y la alegría. Al placer le sigue siempre la frustración, y, a la frustración, le sigue inevitablemente la destrucción. Pero la alegría va seguida de alegría mayor y alegría abundante, y en la alegría obtenemos auténtica plenitud.

Si uno entra en la vida espiritual y dice: “Hoy conquistaré todas mis propensiones inferiores”, tan sólo está engañándose a sí mismo. Mañana su mente física le torturará con las dudas; su vital impuro y cruel intentará castigarle en todo respecto. Se sentirá frustrado y, dentro de su frustración se cernirá su propia destrucción. La vida del vital inferior debe ser transformada completamente antes de que la realización de Dios pueda ocurrir, pero yo aconsejo a mis estudiantes hacerlo gradualmente y con una determinación sincera.

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Pregunta: ¿Cómo podemos expandir nuestro corazón y tener más de sus cualidades divinas en nuestras acciones cotidianas y en nuestra relación con la gente?

Sri Chinmoy: La vida espiritual no es la vida de la indiferencia. Sin embargo, uno ha de tener discriminación cuando trata con el mundo. Si das tu corazón a todos, sin tener en cuenta quien es la persona, la gente tal vez te explotará. Si un ladrón quiere comprar herramientas con las que robar, y alguien con un corazón magnánimo le da el dinero sin preguntar qué clase de persona es o para qué quiere el dinero, ¿quién será parcialmente responsable de los futuros hurtos que haga el ladrón? El hombre que le dio el dinero. Una persona espiritual puede que tenga un corazón verdaderamente grande, pero utilizar las cualidades de su corazón con sabiduría es más importante que clamar por el agrandamiento del corazón.

Dios ya le ha dado a nuestro corazón muchas cualidades divinas, pero no las usamos y en consecuencia retrasamos nuestro crecimiento espiritual. Debo decir que muy pocas personas saben lo que es realmente el corazón espiritual; lo que confundimos como corazón es realmente el ser vital emocional. En este momento queremos darle todo a alguien, pero al momento siguiente queremos guardar todo para nosotros. En este momento, sin razón alguna, estoy dispuesto a darte todo, y al momento siguiente, otra vez sin razón alguna, estoy dispuesto a quitarte la vida. Esta clase de sentimiento no procede en absoluto del corazón; es el juego de nuestro vital demandante y apagado.

Si nuestro vital está intentando desempeñar el papel del corazón, tratará de dominar a otros o hacerles sentir que nos necesitan muchísimo porque nosotros tenemos sabiduría o luz, mientras que ellos no las tienen. Pero la existencia misma del corazón se basa en la identificación. La identificación es luz. El corazón espiritual puede identificarse únicamente con la luz y el deleite, puesto que obtiene continua luz y continuo deleite desde el alma. Puede que nos identifiquemos con el tristeza de alguien, pero con lo que nos estamos identificando en realidad es con la luz que hay dentro de esa tristeza. Dentro del dolor, dentro del sufrimiento, dentro de la oscuridad misma, hay luz. Finalmente, el corazón se está identificando con la luz que hay dentro. Si clamamos cada día por nuestra propia luz interna, veremos entonces que el corazón se expandirá inevitablemente; pero si queremos expandir el corazón sin la luz, expandiremos meramente nuestra ignorancia. Sólo cuando clamamos por lo Más Alto, se expandirá realmente nuestro corazón.

Debemos darnos cuenta de que el vital, que nos está engañando y explotando, ha de ser apartado. Muy a menudo, las fuerzas del vital impuro –debajo del ombligo– penetran en nuestro corazón y hacen que suframos. La purificación del vital es absolutamente necesaria si el vital quiere actuar divinamente, junto con el corazón. De no ser así, el corazón tendrá que hacer su parte solo. Así pues, al tratar con la humanidad, tened cuidado de no ofrecer la falsa luz del vital demandante y posesivo. En nombre del interés, muchas veces ofrecemos preocupaciones, ansiedades, impurezas y ese tipo de cosas.

No es difícil en absoluto hacer salir las buenas cualidades del corazón, tales como la simpatía y el interés. Podemos hacer emerger estas buenas cualidades mediante nuestra aspiración. Estamos aspirando por Dios, el cual tiene indudablemente más Interés, más Afecto y todas las demás cualidades del corazón que nosotros. Nuestra aspiración sincera puede hacer descender dichas cualidades desde Dios.

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